Frutas exóticas

Nuestras fruterías han recibido con entusiasmo sus llamativos colores, sus peculiares aromas y sus formas tan originales. Estos alimentos proceden generalmente de países tropicales, y son una fuente natural de vitaminas, sales minerales, elementos fitoquímicos y fibra. La frutas tropicales poseen, además, otras interesantes propiedades, como su capacidad para reducir la absorción de los excesos de colesterol y grasa por parte del organismo. También son especialmente indicadas para los diabéticos, ya que retienen los azúcares en el intestino para liberarlos luego en la sangre de manera dosificada.

Grosella. Se descubrieron en las montañas de Palestina. Podemos encontrarlas de color rojo, negro y blanco, siendo las primeras las más fáciles de hallar en las fruterías. Son muy ricas en vitaminas C, B2, B6 y E, aunque las variedades negras contienen cuatro veces más que las rojas. También poseen hierro, calcio, cloro, sodio, magnesio y azufre. La grosella roja está indicada contra la anemia y la artritis, además de contener un ácido que neutraliza los efectos cancerígenos del humo del tabaco. La grosella negra es protectora del corazón y de los problemas circulatorios, al tiempo que actúa contra las infecciones de garganta y estomacales. Su consumo habitual es al natural, pero permite numerosas combinaciones en dulces y repostería. Su zumo se emplea para rebajar la fiebre, y la infusión de sus hojas para las úlceras de boca.

Fruta de la pasión. Procedente de las regiones tropicales de América del Sur, cuando los misioneros españoles contemplaron esta fruta por primera vez creyeron distinguir en ella la imagen de la pasión de Cristo: la corona de espinas, el martillo, los clavos, etc. Por su parecido con la granada, los conquistadores la llamaron "granadilla", nombre que ha cuajado para referirnos a los miembros de toda esta familia. Las frutas de la pasión más conocidas son la granadilla púrpura y la maracuyá. La primera, también conocida como pasionaria, tiene el tamaño de un huevo y su piel es gruesa. Su carne es de color verdoso anaranjado, y a veces amarillento o blanquecino. La granadilla es dulce, pero no demasiado, aromática y refrescante. Por su parte, la maracuyá puede tener distintas formas y tamaños: la más grande es amarilla y casi redonda, mientras la maracuyá azul es más pequeña y ovalada.

Tamarindo. Tiene sus orígenes en Africa tropical, aunque ahora puede encontrarse en Florida, Jamaica y Tailandia. La zona de principal cultivo es la India, fundamentalmente en regiones lluviosas y con suelos fértiles. En la cocina de este país, el tamarindo se utiliza para preparar en muchas recetas tradicionales, así como platos de arroz y verdura. Su zumo facilita una buena digestión. En grandes cantidades, o bien disuelto en agua, el tamarindo posee efectos laxantes. En la antigüedad fue un gran remedio contra el escorbuto, debido a su alto contenido en magnesio, hierro y vitamina C.

Granada. Original de Irán, en la actualidad puede encontrarse en todos los países cálidos. Suele comerse fresca, aunque su zumo también sirve como base para fabricar diferentes bebidas. La granada contiene mucho potasio, vitamina C, niazina, pantoteno, y vitamina B2. Además, es muy rica en fósforo, y tiene propiedades astringentes. De hecho, a todos los componentes principales de la planta se les atribuyen efectos medicinales: el zumo es bueno para la tos; las raíces y la piel hervida se usan como vermífugo y antihelmíntico; la piel de la raíz se emplea en casos de gastroenteritis y diarrea; las hojas y raíces se utilizan para desarreglos menstruales; el zumo de la raíz elimina las inflamaciones en los ojos.

Frambuesa. Su origen parece estar en Grecia. Es una fruta muy rica potasio, hierro, fósforo, calcio y magnesio, así como en vitaminas B, C y E. Excelente fuente de fibra, su principal consumo es al natural, aunque también se utiliza mucho en repostería. La infusión de sus hojas puede beberse como remedio para las encías inflamadas, para ayudar al parto y como alivio de dolores menstruales. Las frambuesas son muy digestivas, tonifican el hígado, se emplean para bajar la fiebre, y facilitan el funcionamiento del sistema nervioso.

Kumquat. También conocido como "naranja amarga enana" o "naranja de oro". Procede de China y Vietnam, pero actualmente crece en California, Florida, países mediterráneos, Asia oriental, América del Sur y Sudáfrica. Es el más pequeño de los cítricos comestibles, y podemos encontrarlo en sus dos variedades: redondo y ovalado. De piel brillante (entre amarillo dorado y naranja), suele pesar unos 10 gramos, y su carne no es demasiado jugosa. Su consumo no requiere demasiada preparación: lavarlos en agua caliente y enjuagarlos luego bajo el grifo para ablandarlos; su sabor mejora si hacemos rodar el kumquat entre los dedos, ya que, con este movimiento, la piel desprende los aceites esenciales que posee. Los kumquats son fuente de potasio y cobre, y, como cítricos que son, tienen un alto contenido en vitamina C.





 

 

 
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