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Diagnostico y tratamiento |
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| Es falso que el colesterol
elevado produzca síntomas, su acción es lenta y desgraciadamente
silenciosa hasta que aparecen sus complicaciones. El diagnóstico
del colesterol sólo puede hacerse mediante un análisis de
sangre. El análisis mide el nivel de colesterol en sangre y los triglicéridos. Es conveniente realizar este análisis a la población que tenga riesgo de presentar dislipemia como por ejemplo los enfermos y sus familiares de primer grado que padezcan cardiopatía isquémica y otras enfermedades cardiovasculares a edades tempranas. Por supuesto los familiares de enfermos con dislipemia deberían hacerse este análisis ya que pueden estar más predispuestos a tener colesterol elevado.
Una vez diagnosticada correctamente la dislipemia el tratamiento que recomendará el médico puede ser con fármacos o sin fármacos. El tratamiento sin fármacos es el más natural de todos y está al alcance de cualquiera ya que se trata de hacer una dieta baja en colesterol y ejercicio físico. Los estudios sobre los beneficios de la dieta y en qué debería consistir ésta sugerían siempre regímenes alimenticios en los que se reducían las grasas. Hoy en día la alternativa más estudiada, comprobada y extendida es la Dieta Mediterránea. Esta dieta incluye un mayor aporte de grasas pero cualitativamente distinta ya que estas provienen fundamentalmente de los ácidos grasos monoinsaturados y poliinsaturados que están presentes sobre todo en el aceite de oliva, pescado y aceites de semillas. Es un hecho probado que la dieta tiene una gran influencia en la aparición de enfermedades cardiovasculares, por ello adoptar la de los países con menos mortalidad, la Dieta Mediterránea, parece una actitud razonable. Si diseñamos una dieta rica en ácidos grasos poliinsaturados y pobre en ácidos grasos saturados y colesterol se pueden reducir los eventos cardiovasculares mortales y no mortales en un 70 por ciento. La dieta no debe contener más de un 35 por ciento de grasas repartidas en grasas monoinsaturadas, poliinsaturadas y saturadas. El contenido en colesterol debe ser inferior a 300 mg/día y se deberían sustituir las grasas saturadas por monoinsaturadas gracias al mayor consumo de aceite de oliva virgen. Además hay que recomendar el consumo de vegetales, legumbres, cereales, hortalizas, frutas y pescados. La cantidad y tipo de grasa ingerida, junto con el colesterol y el contenido calórico total de la dieta, son los factores principales que deben modificarse para la prevención de la aterosclerosis. (Para más información sobre la dieta sin colesterol pinche aquí) (Para más información sobre los tipos de grasas alimenticias pinche aquí) Por otra parte cuando la dieta y el ejercicio físico no consiguen rebajar los niveles de colesterol, el médico decidirá el tratamiento con fármacos. Sin embargo los fármacos nunca deben sustituir el estilo de vida cardiosaludable y la Dieta Mediterránea. La elección de los fármacos viene dada por la anomalía dominante: la elevación del LDL o colesterol malo, la elevación de los triglicéridos o los niveles elevados de ambos. En algunos pacientes el médico combinará dos fármacos en pequeñas dosis en lugar de la dosis completa de uno solo. Hay varios fármacos indicados para pacientes con colesterol elevado, a modo de ejemplo enumeramos alguno de ellos, pero recordando siempre que es el médico el que debe indicar el tratamiento a seguir. Inhibidores de la HMG C0A reductasa (Estatinas).- Las estatinas son el fármaco de elección por el especialista en las dislipemias que se desarrollan con una hipercolesterolemia predominante. La reducción máxima de colesterol LDL con estos fármacos varía entre un 20 y un 60 por ciento. Resinas de intercambio.- Las resinas actúan uniéndose a los ácidos biliares en el intestino delgado interrumpiendo la recaptación de éstos con lo que aumenta la conversión de colesterol hepático en ácidos biliares. La principal indicación de las resinas es el tratamiento combinado con una estatina para bajar el colesterol LDL. Fitosteroles.- Son productos naturales que se consumen en pequeñas cantidades en la dieta habitual y que debido a su estructura similar a la del colesterol impiden la absorción intestinal de éste con lo que reducen su nivel en sangre. Fibratos.- Los fibratos deben utilizarse cuando la concentración de triglicéridos es superior a 500-1000 mg/dl y cuando la concentración de colesterol HDL es baja. Ácido Nicotínico.- Este fármaco disminuye los niveles de triglicéridos y ocasiona un descenso del colesterol LDL maloy una elevación del colesterol HDL bueno hasta el 30 por ciento. |
| Colesterol | |
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Colesterol "bueno", colesterol "malo" |
| Como se previene | |
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Diagnostico y tratamiento |
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En los niños, la mujer embarazada |
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Relación del colesterol con los demás factores de riesgo |