La importancia de la salud bucodental en los
cardiópatas
La importancia de una buena salud bucodental se pone de manifiesto,
sobre todo, en las personas con enfermedades cardíacas: la entrada
de gérmenes en el torrente sanguíneo como consecuencia
de una mala higiene dentaria -en la que coexistan caries, piezas en
mal estado, infecciones de la boca o encías, o también
cuando se realizan manipulaciones dentarias como empastes, endodoncias
o extracciones de piezas-, puede dar lugar a una endocarditis, que es
una enfermedad infecciosa cardíaca que asienta en la zona enferma
del corazón.
La endocarditis infecciosa, una vez instaurada, es un cuadro grave
en el que se produce una rápida destruccion del tejido cardíaco
afectado con la producción de lesiones sobreañadidas
importantes. Su tratamiento es complejo, y no siempre, según
el momento en el que se haya descubierto la infección, totalmente
resolutivo. Por ello, es preciso proteger con la suficiente antelación
a los portadores de alguna lesión cardíaca: la profilaxis
frente a endocarditis infecciosa es obligatoria siempre que hay una
cardiopatía, sobre todo en las de riesgo moderado o alto, aunque
existen circunstancias en las que no es necesaria, tal y como se expone
en la tabla adjunta. Las circunstancias en las que estaría
más indicada esta profilaxis, aparte de los procedimientos
dentales, serían también otras técnicas quirúrgicas
o invasivas sobre el tracto respiratorio, digestivo o genitourinario.
La pauta general de la profilaxis comprende la administración
de un antibiótico en una sola dosis única, por vía
oral o parenteral, según el caso. En general, una hora antes
si se trata de la vía oral, o 30 minutos antes si se trata
de la vía parenteral. En las cardiopatías con riesgo
alto la pauta es un poco más compleja, con el fin de prevenir
al máximo la posibilidad de la endocarditis, pero también
en una dosis única.
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