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Hipertensión y corazón |
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| La HTA supone una mayor
resistencia para el músculo cardiaco, de modo que el corazón
está obligado a aumentar su masa muscular (hipertrofia) para
hacer frente a ese sobreesfuerzo. En una primera fase, el crecimiento
de la masa muscular es beneficioso pero, con el tiempo, acaba siendo perjudicial
ya que la mayor masa muscular no se acompaña de un aumento equivalente
del riego sanguíneo, lo que puede producir insuficiencia coronaria
y angina de pecho. Además, el aumento excesivo de la masa muscular
vuelve al músculo cardiaco más irritable y son más
frecuentes las arritmias. Tanto la insuficiencia coronaria como las arritmias
o el aumento excesivo de masa muscular pueden hacer fracasar la función
de la bomba del corazón y entonces ya estaríamos hablando
de insuficiencia cardiaca.
La hipertensión arterial afecta también a las arterias
ya que acaba por dañar las estructuras básicas. Esto facilita
el desarrollo de la arterioesclerosis y de la trombosis oclusiva. En
el peor de los casos la hipertensión arterial puede provocar
el desarrollo de reblandecimientos de las paredes de la aorta (aneurisma)
que pueden llegar a romperse bruscamente y producir la muerte. Asimismo la HTA puede producir asimismo alteraciones en los riñones ya que estos dependen de la lesión de los vasos que llegan a los riñones; la falta de riego conduce a la insuficiencia renal. |