Niños
En la población infantil y adolescente la hipertensión arterial
es poco frecuente (alrededor del 5 por ciento) y casi siempre suele obedecer
a una causa conocida. Sin embargo el problema de la HTA en el niño
ha cambiado de orientación en los últimos años. Anteriormente
sólo se prestaba atención a los casos de HTA severa secundaria,
la mayoría de las veces, a una afección renal. El conocimiento
relativamente reciente de la posibilidad de que la HTA esencial del adulto
se inicie en la infancia ha impulsado a los pediatras a medir la tensión
arterial en el examen de los niños, al menos a partir de la edad
escolar.
De todas formas es importante recordar que los valores tensionales observados
en el niño no siempre tienen valor pronóstico sobre lo que
sucederá en la edad adulta. La tensión arterial aumenta
progresivamente con la edad y talla sin diferencias valorables entre ambos
sexos hasta alcanzar la pubertad. Se han de tomar varias medidas de
tensión arterial antes de considerar hipertenso a un niño.
La HTA en la infancia es muy difícil de diagnosticar; debe sospecharse
en las siguientes situaciones: cefaleas, dolor torácico, dificultad
para respirar, antecedentes familiares, obesidad, diabetes etc... Vigilar
que el niño esté tomando algún alimento o medicamento
que eleve la tensión arterial (regaliz, corticoides...). Se ha
de tratar a todo niño con clínica de HTA aunque las cifras
sean límite. El primer paso debe ser mejorar los hábitos
dietéticos y de vida y si no mejora se pasará al tratamiento
farmacológico, bajo la estrecha supervisión del pediatra.
Mujeres
En la vida de la mujer hay dos momentos en los que la hipertensión
arterial cobra especial relevancia: el embarazo y la menopausia.
En general la hipertensión arterial es menos frecuente en las
mujeres por debajo de la menopausia, pero se iguala o incluso supera
a los varones a partir de los 60 años.
La HTA suele aparecer durante el embarazo más frecuentemente
en el último trimestre y producir complicaciones en la madre
y en el feto. Aparece en el 5 por ciento de las embarazadas y afecta
al 20 por ciento de las mujeres en su primer embarazo. Durante la gestación
existe una tendencia hacia la tensión arterial baja por lo que
no se pueden aplicar los límites habituales de normalidad.
Se distinguen tres casos: la HTA crónica (aquella paciente que
ya presentaba hipertensión y se queda embarazada); HTA transitoria
( la elevación de la presión en la última parte
del embarazo que suele ser bien tolerada y produce escasos problemas),
y la eclampsia (la afectación más importante y que requiere
tratamiento y vigilancia médica intensa).
Criterios de HTA durante el embarazo
PA> 130/90 (Comité Americano de Obstetricia)
PA> 140/90 (Otros Autores)
PA Diastólica > 90 mm de Hg. dos veces seguidas separadas
por más de 6 horas.
Aumento de 30/15 mm de Hg. en la presión sistólica/diastólica
habitual.
PA> 160/105 indica HTA grave
En la menopausia la mujer pierde la función del ovario por lo
que disminuyen los estrógenos y aparecen una serie de complicaciones,
entre ellas la HTA. La hipertensión es un factor de riesgo más
importante en las mujeres posmenopáusicas que en los varones
de su misma edad.
En los mayores
La hipertensión arterial es muy frecuente en la población
mayor: una de cada dos personas mayores de 65 años puede verse
afectada por HTA (principal factor de riesgo de morbi-mortalidad cardiovascular).
Los criterios para establecer los límites de normalidad son los
mismos que para el resto de la población (140/90 mm Hg). Pero
los pacientes mayores suelen estar tratados con varios fármacos
y, por tanto, aumentan los riesgos de que se produzcan interacciones
entre fármacos y efectos secundarios. Se trata de pacientes con
una serie de modificaciones en el corazón y los vasos ligada
a la edad. En la evolución de la presión sistólica
y diastólica con la edad existe un predominio de la HTA sistólica
aislada (HSA) que hoy se conoce como el factor de riesgo mas potente
de morbimortalidad cardiovascular.
En las personas de edad habrá que seguir las mismas pautas
que en el resto de los hipertensos teniendo en cuenta algunas particularidades
como la hipotensión postural (caída brusca de tensión
al levantarse), la arterioesclerosis o la pseudo hipertensión
(hay que tener en cuenta la posibilidad de pozo auscultatorio por lo
que en las personas mayores debe elevarse la presión del manguito
30-40 mm de Hg. por encima de la desaparición del pulso para
no clasificar incorrectamente a un importante grupo de pacientes). Por
lo que respecta al tratamiento conviene recordar varias características
propias de este grupo como la frecuencia de hipotensión ortostática,
reducción del metabolismo hepático y renal, mayor incidencia
y gravedad de los efectos secundarios y tener en cuanta que son pacientes
polimedicados.
|