Las válvulas pulmonar y tricúspide están en el lado derecho del corazón, pero generalmente van asociadas a las valvulopatías del lado izquierdo. Ocasionan menos síntomas y no suelen requerir cirugía. Son las siguientes:
Puede deberse a afectación reumática o malformación congénita de la válvula. Es muy rara como valvulopatía aislada (se suele asociar a valvulopatía mitral).
Generalmente no provoca síntomas. Cuando aparecen suelen producir hinchazon de las piernas (edemas), aumento de peso y ascitis (acumulo de liquido en el abdomen). También pueden ocasiones astenia (sensación de cansancio)
Al igual que todas las valvulopatías la técnica idónea para el diagnóstico es la ecocardiografía.
Dado que suele asociarse a enfermedad de otras válvulas el suele depender de la gravedad de las lesiones acompañantes.
Para los casos graves, la valvuloplastia percutánea suele ser efectiva. Sin embargo, se suele reparar quirúrgicamente si el paciente va a ser sometido a cirugía de otra válvula.
Está ocasionado por anomalías de la válvula tricúspide debidos a afectación reumática, endocarditis o anomalías congénitas.
Lo que suelen producir son síntomas congestivos. Hinchazón de las piernas, aumento de peso, ascitis (acúmulo de liquido en el abdomen)
El ecocardiograma es la técnica idónea para su diagnóstico y evaluación
Dado que suele asociarse a enfermedad de otras válvulas el pronóstico suele depender de la gravedad de las lesiones acompañantes. En las que son de origen infeccioso el pronóstico puede depender de los dificil de tratar y agresivo que sea el gérmen.
El tratamiento de la insuficiencia tricúspide severa es la anuloplastia, consistente en la implantación de un anillo en la válvula tricúspide para que el flujo de sangre que vuelve hacia la aurícula sea menor.
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