No es una prueba dolorosa ni produce ningún efecto secundario. Gracias a ella podemos conocer muchos detalles sobre el funcionamiento del corazón.
El ecocardiograma es una prueba diagnóstica fundamental porque ofrece una imagen en movimiento del corazón. Mediante ultrasonidos, la ecocardiografía aporta información acerca de la forma, el tamaño y la fuerza del corazón, el movimiento y grosor de sus paredes y el funcionamiento de sus válvulas.
Se aplica un gel conductor sobre el pecho del paciente. En esta zona se coloca un pequeño dispositivo que transmite la imagen del corazón a la pantalla. La prueba suele durar entre 15 y 30 minutos.
El paciente permanece tumbado y lo más tranquilo posible. El ecocardiograma no es doloroso ni produce ningún efecto secundario. Puede realizarse perfectamente a mujeres embarazadas sin ningún perjuicio para el bebé.
Vamos a repasar ahora, de manera sintética, las especiales características de cada tipo de ecocardiograma.
Consiste en visualizar el corazón y las válvulas cardiacas mediante ultrasonidos, proporcionando una información útil sobre su correcto funcionamiento. Es una prueba no invasiva y sin efectos secundarios.
No precisa preparación especial ni acudir en ayunas.
Estarás tumbado sobre una camilla, desnudo de la cintura para arriba. Te colocarán unas pegatinas con cables (electrodos) en el pecho para ver el electrocardiograma durante el estudio. Luego te pondrán una especie de micrófono en varias partes del pecho para explorar desde diferentes planos el corazón y las válvulas. Durante el estudio es posible que oigas algún ruido que corresponda a la velocidad de la sangre dentro de tu corazón. La exploración no te producirá ninguna molestia y durará aproximadamente 20-30 minutos.
Podrás hacer vida normal e incorporarte a tus tareas laborales o domésticas diarias.
Consiste en visualizar el corazón y las válvulas cardíacas por medio de los ultrasonidos, con una sonda colocada en el esófago.
Es necesario no haber ingerido alimentos sólidos ni líquidos en las 4-6 horas previas a la prueba. Tampoco debes haber tomado ninguna medicación oral en ese periodo de tiempo. Es preferible que vayas acompañado por un familiar o amigo. Si tienes dentadura postiza deberás quitársela en el momento de realizar la prueba.
Una vez en la sala de exploración, la enfermera te podría dar un comprimido para chupar o aplicarte en spray un anestésico para la garganta. Una vez tumbado sobre la camilla, con el pecho descubierto, te colocarán unas pegatinas con cables (electrodos) en el pecho para visualizar el electrocardiograma durante el estudio. Es posible que, además, la enfermera te inyecte una medicación con efecto sedante en una vena de los brazos.
A continuación, el cardiólogo colocará la sonda dentro de tu boca y te pedirá que tragues para introducirla en el esófago, lo que puede provocar algunas náuseas que desaparecerán una vez que la sonda está dentro. Posteriormente, se realizará el estudio, durante el cual, si te han administrado el sedante, estarás tan relajado que puedes llegar incluso a dormirte. Al levantarte, puedes sentir cierta sensación de mareo.
El anestésico de la garganta puede producir tos y el spray resultar algo amargo. Al extraer la sonda es conveniente toser para sacar las flemas que se hayan podido retener. La duración aproximada del estudio será 30 minutos.
No debes tomar ningún alimento hasta pasadas dos horas de la exploración. No es aconsejable conducir en las siguientes 2-4 horas del estudio si se ha recibido el sedante por vena. Las personas de cierta edad deben estar acompañadas durante las siguientes 2-4 horas.
Consiste en visualizar el corazón mientras se realiza un esfuerzo. Se utiliza con pacientes que no pueden someterse a ergometría convencional o para mejorar el rendimiento diagnóstico de ésta.
No se deben ingerir alimentos solidos en las dos horas previas al estudio. El médico que solicita la prueba te indicará si debes tomar la medicación habitual o ésta tiene que ser suspendida previamente a la realización del test.
Estarás tumbado sobre una camilla, con el pecho descubierto, donde se te colocarán unas pegatinas con cables para la visualizacion del electrocardiograma y un manguito en el brazo izquierdo para la toma de la presión arterial. A continuación, debes subir encima de un tapiz rodante o una bicicleta estática, donde caminarás durante unos minutos. Una vez terminado el esfuerzo, pasarás con rapidez de nuevo a la camilla. El cardiólogo te realizará registros con el eco antes de hacer el ejercicio, durante su desarrollo e inmediatamente después de finalizarlo.
Durante la prueba puede aparecer dolor torácico, fatiga o malestar que desaparecen en la fase de recuperación. La duración aproximada del estudio será de 30 minutos.
Podrás hacer vida normal, incorporándote si a tus tareas laborales o domésticas diarias.
Consiste en visualizar el corazón con ultrasonidos mientras se administra una medicación que hace que el corazón trabaje con más rapidez e intensidad.
No debes ingerir alimentos sólidos en las horas previas al estudio. El médico que solicita la prueba te indicará si debes tomar la medicación habitual o si tiene ser suspendida previamente a la realización del test.
Estarás tumbado sobre una camilla, con el pecho descubierto. Se te pondrá un suero (gotero) en el brazo. A continuación, se te colocarán unas pegatinas con cables (electrodos) en el pecho para visualizar el electrocardiograma durante el estudio. Asimismo, te pondrán un manguito para la toma de la presión arterial. Te realizarán varios registros ecográficos mientras te administran el fármaco a través del gotero.
Puedes notar sensación de hormigueo facial, calor en la cara, mareo, fatiga o palpitaciones durante algunos segundos. También puede aparecer dolor torácico. No dudes en comunicar al médico cualquier molestia. La duración aproximada del estudio será de 45 minutos.
Excepto si el médico te indica lo contrario, podras hacer vida normal e incorporarte a tus tareas laborales o domésticas diarias.
Consiste en visualizar el corazón y las válvulas cardiacas mediante ultrasonidos. Se introduce, a través de una vena, un contraste especial que permite ver mucho mejor estructuras del corazón y los vasos sanguíneos.
No precisa ninguna preparación especial y, por tanto, no es necesario acudir en ayunas, salvo que expresamente lo indique el médico.
El personal sanitario te preguntará sobre cualquier posible alergia al ecocontraste, así como otros datos de interés para la realización de la prueba.
Estarás tumbado sobre la camilla, desnudo de la cintura para arriba. Una enfermera te pondrá una vía venosa en el brazo por donde te introducirán el contraste. Te colocarán tres pegatinas con cables (electrodos) en hombros y costado para ver el electrocardiograma durante el estudio. Luego, mientras la enfermera realiza varias inyecciones del contraste a través de la vía venosa, te pondrán una especie de micrófono en diferentes partes del pecho para explorar desde varios planos el corazón y las valvulas. La inyección habitualmente no se nota, así que no dudes en comunicar cualquier sensación extraña. Durante el estudio es posible que oigas algún ruido que corresponde a la velocidad de la sangre dentro de tu corazón. Una vez finalizado el estudio, la enfermera te retirará la vía venosa y te colocará una mínima cura.
La exploración no producirá ninguna molestia, salvo las derivadas de la punción venosa. La duración aproximada del estudio será de 30 minutos.
Podrás hacer vida normal e incorporarte a sus tareas laborales o domésticas diarias.
Descarga la ficha de ecocardiograma
Junio 2009
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