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Inicio / Comunicación / Notas de prensa / La FEC recomienda disfrutar de los placeres navideños con control para mantener un corazón sano
  • Las fiestas navideñas son unas fechas de celebración, pero en muchos casos, también de excesos que no son buenos para la salud en general, pero sobre todo, en aquellas personas que padecen una enfermedad cardiovascular.
  • Se aconseja aprovechar estas fechas para pasear relajadamente, actividad muy beneficiosa para el corazón.
  • En el caso de los fumadores, desde la Fundación Española del Corazón (FEC) se recomienda que aprovechen estas fechas para hacer un propósito de año nuevo: abandonar el tabaco.

Las fiestas navideñas son unas fechas de celebración pero, en muchos casos, también de excesos que se asocian sobre todo a la comida y a la ingesta de alcohol. En el caso de los pacientes cardiópatas, los controles deben extremarse para no generar descompensaciones y derivar en problemas mayores.

Durante la Navidad se ingieren comidas ricas en sal y grasa, además de los típicos dulces, como turrones o mazapanes. Estos alimentos son excelentes dentro de una dieta equilibrada pero, su consumo excesivo y desproporcionado en muy pocos días, puede provocar subidas de la tensión arterial, retención de líquidos, descompensación de la función cardiaca, digestiones pesadas etc. Aunque esto es perjudicial para cualquier persona, lo es mucho más para aquellas que padecen una enfermedad cardiovascular o factores de riesgo, como hipertensión, obesidad, diabetes o tabaquismo, que deben por lo tanto tener especial cuidado con la alimentación en estos días.

“Los excesos no son buenos para la salud en general pero, sobre todo, para aquellas personas que ya padecen una enfermedad cardiovascular, como es el caso de los pacientes hipertensos. Estos deben ajustar muy bien la cantidad de sal que toman con las comidas para no sufrir descompensaciones”, explica el profesor José María Cruz Fernández, vicepresidente médico de la FEC. “En el caso de los diabéticos –continúa- estos deben vigilar el consumo de dulces navideños, caracterizados por las grandes cantidades de azúcar que contienen, y que puede conllevar subidas de azúcar”.

En estas fechas, se consumen muchas más calorías de las necesarias, lo que genera un aumento de peso que generalmente viene a aumentar la grasa visceral, la grasa contenida en el abdomen, la mal llamada “curva de la felicidad” que es altamente perjudicial. Lejos de procurar “felicidad”, la barriguita, aún en personas no obesas, aumenta mucho el riesgo de enfermedad de los vasos del corazón y del cerebro. Vigile su perímetro de cintura. Si mide más de 102 cms en un hombre o mas de 88 en una mujer, tiene ya un problema y debe modificar su dieta y hacer ejercicio para corregirlo.

“Debemos concretar que lo realmente peligroso para una persona que padece hipertensión arterial, insuficiencia cardiaca, cardiopatía isquémica o angina de pecho, por ejemplo, es la mayor ingesta de alcohol, sal, calorías en general y, en los fumadores, también de tabaco. Estos pacientes deben mantener una especial vigilancia para evitar descontroles que puedan derivar en episodios más graves”, puntualiza el profesor Cruz Fernández.

Navidad cardiosaludable

Las fiestas navideñas son momentos de alegría, reencuentro y en definitiva, de felicidad, algo fundamental para el corazón y en consecuencia, para la salud. “No hay por qué renunciar a los pequeños placeres que aportan estas fechas, pero sí hacerlo con mesura, en pequeñas cantidades y con control. A la hora de brindar con los amigos, tomémonos una copa de cava en vez de cinco”, aconseja el profesor Cruz.

“Tampoco debemos olvidarnos de seguir practicando ejercicio físico moderado. Aconsejamos aprovechar para pasear relajadamente, actividad muy beneficiosa para el corazón que, además, ayuda a despejar la mente y a encontrarse con los amigos”, afirma el experto. “No es cierto que, por el hecho de haberse excedido en la comida y bebida durante estos días, la solución pase por machacarse en el gimnasio o realizar ejercicio de manera desproporcionada para compensarlo. Lo óptimo es continuar con una actividad física periódica y regular, no extenuante, como caminar durante media hora, al menos tres o cuatro días por semana”.

Por último, en el caso de los fumadores, desde la FEC se recomienda que aprovechen estos días para hacer un buen propósito de año nuevo: abandonar el tabaco. No solo mejorarán su salud sino también las de todos los que les rodean.