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Inicio / Comunicación / Notas de prensa / La enfermedad cardiovascular, principal causa de muerte en la mujer adulta en España

La FEC organiza la conferencia ‘Hábitos saludables en la mujer’

  • La enfermedad cardiovascular es ya la primera causa de muerte en la mujer adulta en España, por encima de otras patologías también muy presentes como el cáncer de mama
  • Se calcula que tres de cada diez fallecimientos que se producen en la población femenina en nuestro país están directamente relacionados con algún problema cardiovascular, siendo las más prevalentes el ictus, la enfermedad coronaria y la insuficiencia cardíaca
  • Al contrario que sucede en el hombre, en la mujer no se ha conseguido reducir la prevalencia de la enfermedad cardiovascular, especialmente debido al aumento del tabaquismo y del sedentarismo, así como a la falta de conciencia que existe por parte de la mujer sobre estas patologías
  • La mujer manifiesta de forma más tardía y con síntomas diferentes la enfermedad cardiovascular, lo que tampoco favorece su diagnóstico 

La Fundación Española del Corazón (FEC) celebrará esta tarde, de mano de la Dra. Nieves Tarín, miembro de la Sociedad Española de Cardiología (SEC) y cardiólogo del Hospital Universitario de Móstoles, una conferencia que, bajo el título ‘Hábitos saludables en la mujer’, pretende abordar la salud cardiovascular en la población femenina. 

La importancia de este charla radica en el fuerte detrimento que ha sufrido la salud cardiovascular de las mujeres en los últimos años, tal y como muestran las últimas cifras publicadas, que sitúan a la enfermedad cardiovascular como la primera causa de muerte en la mujer en nuestro país, por encima de otras patologías de gran prevalencia como el cáncer de mama.

En este sentido, se calcula que tres de cada diez fallecimientos que se producen en la población femenina española están directamente relacionados con alguna dolencia del corazón, siendo las más prevalentes el ictus, la enfermedad coronaria y la insuficiencia cardíaca.

“Uno de los principales problemas a los que nos enfrentamos”, destaca la Dra. Tarín, “es que en el caso de la mujer no hemos sido capaces de reducir la enfermedad cardiovascular. Esto se debe a un incremento de factores de riesgo, como el tabaco y el sedentarismo, con claro aumento en los últimos años en la mujer, pero también a que ni la propia mujer ni en ocasiones las instituciones ni los propios profesionales tienen una conciencia real de lo que representa esta enfermedad en la población femenina”.

Otra característica diferencial es que la enfermedad coronaria se manifiesta en la mujer de forma más tardía (una media de diez años más tarde que en el hombre). Esto se debe, principalmente, porque el perfil hormonal de la mujer la protege hasta la llegada de la menopausia, cuando se produce una caída de estrógenos y se rompe esta protección hormonal.

Además, en el caso de la mujer, los síntomas de la enfermedad coronaria son distintos a los del hombre, y se asocian más a un mayor cansancio, a la falta de aire, mareos o malestar estomacal. En este sentido, muchas mujeres pasan por alto sus síntomas debido al escaso conocimiento de los mismos.

Finalmente, cabe destacar que las mujeres no sólo acuden más tarde al hospital, sino que suelen presentar ataques cardíacos más graves que los hombres, y, en el primera año después de haber sufrido un ataque al corazón, pueden llegar a tener un 50% más de probabilidades de fallecer que los hombres.

La prevención y los buenos hábitos, desde la infancia

Entre los principales factores de riesgo para sufrir un episodio cardiovascular, se encuentra el tabaco, el colesterol no favorable, la diabetes y la hipertensión. Además, otros factores favorecen y potencian el riesgo cardiovascular, como son la obesidad, la existencia de grasa abdominal, el sedentarismo, la alimentación alta en sal y desequilibrada y el estrés.

No sólo es recomendable tener unos buenos hábitos cardiosaludables, sino que es mucho mejor tenerlos cuanto antes. En este sentido, la Dra. Tarín destaca que “cuanto antes se inicien estos buenos hábitos o medidas preventivas, más se retrasará la aparición de las enfermedades cardiovasculares. Cuanto antes incorporemos estas medidas, antes se concebirán como algo natural, y resulta más fácil mantenerse fiel a estas costumbres a lo largo de la vida”.

Entre las principales medidas de prevención, destacan:

  • No fumar
  • Seguir una dieta equilibrada, pobre en sal y con un porcentaje equilibrado de grasas que principalmente procedan del aceite de oliva y del consumo de pescado azul. Sin olvidar frutas, verduras y hortalizas frescas.
  • Realizar ejercicio físico de forma regular. El más cardiosaludable es aquel que pone en funcionamiento varios grupos musculares de forma simultánea, como caminar o nadar.
  • Controlar el colesterol, la glucosa y la tensión arterial al menos una vez al año, a partir de los 40 años, en el caso de las personas sanas (en quienes padezcan alguna patología este control debe ser mayor).
  • Cumplir con el tratamiento que haya sido estipulado por el especialista.

Además, la Dra. Tarín recomienda que, especialmente en el caso de las personas que ya hayan sufrido algún episodio cardiovascular, además de cumplir rigurosamente con el tratamiento fijado por su médico, “se mantengan constantemente informados y participen en asociaciones de pacientes, lo que puede ayudar a otros pacientes e incluso a ellos mismos”.

  • Conferencia ‘Hábitos saludables en la mujer’
  • Fecha – 24 de febrero a las 18:00 horas
  • Lugar – Centro Cultural Buenavista (Avda. de los Toreros, 5. Madrid)