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Inicio / Comunicación / Notas de prensa / Mujer y mortalidad cardiovascular

La mortalidad cardiovascular se da en el 50% de las mujeres a partir de los 65 años

  • Los expertos alertan sobre la importancia de controlar los factores de riesgo cardiovascular
  • Rebajar en cinco milímetros de mercurio la presión arterial supone una reducción de hasta un 10% de sufrir un infarto de miocardio. Perder entre un 5% y un 10% del peso corporal puede llegar a reducir las enfermedades coronarias en un 48% en los hombres y en un 40% en las mujeres
  • Cuando la mujer alcanza la menopausia, es decir, cuando pierde su actividad estrogénica, se multiplican los factores de riesgo cardiovascular, produciéndose más diabetes, colesterol elevado, sedentarismo y obesidad
  • La Fundación Española del Corazón (FEC), que celebrará hasta el próximo domingo 6 de junio la Semana del Corazón de Madrid, alerta sobre la importancia de controlar, desde la infancia, los factores de riesgo cardiovascular
  • Es por este motivo que hasta el próximo 6 de junio, en una gran carpa situada en la Plaza de España, los madrileños podrán realizarse pruebas gratuitas para medir su riesgo cardiovascular. Además, se tomará la tensión arterial, se medirá el índice de masa corporal (IMC) y el colesterol y se asesorará a nivel nutricional
  • La enfermedad cardiovascular es la principal causa de muerte en el mundo y en nuestro país. De hecho, casi una de cada tres defunciones en España se deben a este tipo de patologías

La Fundación Española del Corazón (FEC), con el apoyo de la Sociedad Española de Cardiología (SEC), está aprovechando la celebración de la Semana del Corazón de Madrid para alertar a los ciudadanos de la importancia de controlar los factores de riesgo cardiovascular, con el fin de atajar la que hoy es la primera causa de muerte en España y en el mundo. Aunque este año la Semana del Corazón se centra en uno de los factores de riesgo: la obesidad, los expertos recuerdan que la gran mayoría de los factores de riesgo de una enfermedad cardiovascular son evitables y, por tanto, prevenibles.

Es el caso del tabaquismo, de la hipertensión, del colesterol, de la diabetes o del sedentarismo, además del sobrepeso y de la obesidad. Asimismo, según señala el Dr. José Luis Palma, miembro del Servicio de Cardiología del Hospital Ramón y Cajal, “existen otros factores que influyen en el riesgo cardiovascular, como el sexo, ya que en los hombres el riesgo cardiovascular es más alto hasta que la mujer alcanza la menopausia, momento en el que el riesgo se iguala; la genética, y la edad”.


Tres de cada diez muertes que se producen en la población femenina están directamente relacionadas con la salud cardiovascular. Según el Dr. Palma, “la mortalidad cardiovascular se da en el 50% de las mujeres a partir de los 65 años y, a partir de la menopausia, la mujer tiene un peor pronóstico que el hombre”. Este hecho se debe a que cuando la mujer alcanza la menopausia, es decir, cuando pierde su actividad estrogénica, se multiplican los factores de riesgo cardiovascular, produciéndose más diabetes, colesterol elevado, sedentarismo y obesidad.


Concretamente, a partir de los 50 años, el 50% de las mujeres padece hipertensión y una de cada tres, diabetes o trastornos de metabolismo de los hidratos de carbono o colesterol elevado. Esto se debe a que la mujer deja de recibir la protección natural de los estrógenos. De hecho, según señala el Dr. Palma, la presencia de enfermedad cardiovascular en la mujer fértil “es incluso rara”.

Además, las patologías cardíacas tienen distinta incidencia, evolución y pronóstico en la población en función del sexo; sin embargo, la sociedad, ni los facultativos, no han asumido estas diferencias hasta hace pocos años, lo que ha perjudicado significativamente a la mujer y ha provocado que las enfermedades cardiovasculares se conviertan en la primera causa de muerte entre el sexo femenino, por encima del cáncer.

Para prevenir o reducir nuestro riesgo cardiovascular, lo recomendable es actuar sobre los factores removibles. Esto es, mantener una alimentación sana y equilibrada evitando el exceso de azúcares y grasas; poseer una tensión arterial por debajo de 13/8; mantener el colesterol por debajo de los 200 miligramos; el azúcar, por debajo de 100 miligramos; no fumar, y realizar al menos 150 minutos de ejercicio regular a la semana.

Manteniendo estos parámetros en nuestros hábitos de vida podemos intervenir de forma muy clara en nuestro riesgo cardiovascular. De esta forma, por ejemplo, rebajando en cinco milímetros de mercurio la presión arterial, reduciremos entre un 6% y un 10% el riesgo de sufrir un infarto de miocardio.

Otro claro ejemplo es la incidencia del tabaquismo, que multiplica por tres el riesgo cardiovascular; mientras que dejar de fumar reduce la tasa de reinfarto y muerte súbita entre un 20% y un 50%. En este sentido, cabe destacar la posibilidad de padecer una enfermedad de corazón es proporcional a la cantidad de cigarrillos fumados al día y al número de años en los que se mantiene este hábito nocivo. Esta clara relación dosis-efecto, muestra que por cada 10 cigarrillos diarios se produce un 18% de incremento de mortalidad en hombres y 31% en mujeres.

Por su parte, el sobrepeso y la obesidad, factor de riesgo al que se dedica este año la Semana del Corazón bajo el lema ‘Aligera tu corazón. El sobrepeso es un riesgo’, es también un factor de riesgo muy influyente en la enfermedad cardiovascular y del que se pretende concienciar a la población. En este sentido, es destacable que perder entre un 5% y un 10% del peso corporal puede llegar a reducir las enfermedades coronarias en un 48% en los hombres y en un 40% en las mujeres.

Se calcula que el 70% de las complicaciones cardiovasculares están relacionadas con la obesidad. La obesidad, además, puede inducir al desarrollo de otras enfermedades, como la diabetes, la hipertensión arterial, el infarto cerebral, la apnea del sueño y la osteoartritis.

La Semana del Corazón, ubicada en una gran carpa dividida en dos zonas muy visuales, una dedicada a los malos hábitos y otra a los buenos, se celebrará hasta el próximo domingo 6 de junio en una gran carpa situada en la Plaza de España, donde, desde hoy y en un horario ininterrumpido de 10:00 a 20:00 horas, los madrileños podrán realizarse pruebas gratuitas para medir su riesgo cardiovascular.
 

Entre estas pruebas destaca la medición de la carótida, una novedosa prueba a través de la cual se puede detectar la presencia de arterioesclerosis y en consecuencia, saber con antelación las posibles enfermedades cardiovasculares que puede llegar a desarrollar una persona. Además, varios expertos tomarán la tensión arterial, medirán el índice de masa corporal (IMC) y el colesterol y se asesorará a nivel nutricional.

La Semana del Corazón ya ha visitado Toledo y, tras Madrid, se celebrará en otras cinco ciudades más durante 2010: Oviedo, Santiago de Compostela, Badajoz, Málaga y Palma de Mallorca. La Semana del Corazón de Madrid cuenta con la colaboración de GSK y Eroski como patrocinadores principales, y con el apoyo de Sanofi Aventis, Pronokal, Danone, Aquarius, Pfizer, DKV Seguros, GE Healthcare, Omron, Creta Granjas, Boomerang, Roche, Fanta, Montepinos, Peque Oliva y el Corte Inglés, entidades que comparten su preocupación por la salud cardiovascular y la promoción de pautas de vida sana.