|
TU PAREJA TAMBIÉN CUENTA
El papel de la pareja es básico para una correcta adaptación
a la vida sexual en el paciente coronario.
Información. Es fundamental que esté informado/a
de la enfermedad que padece su compañero/a y de qué
tipo de esfuerzos puede llevar a cabo. Aunque el trastorno sexual
lo padezca un único miembro de la pareja, es recomendable que
los dos acudan al médico para que ambos sepan el diagnóstico
y conozcan los posibles tratamientos.
Actitud. Es muy conveniente que la pareja sea quien adopte
un papel más activo durante la relación sexual, para
ayudar al paciente a superar el miedo y la incertidumbre que pueda
surgirle.
Comprensión. En un mismo nivel de importancia se encuentran
los afectos y sentimientos que puedan ir surgiendo sobre su sexualidad
(irritabilidad, retraimiento, depresión) y evitar así
cualquier tipo de fricción en la relación.
Diálogo. Ésta puede ser una buena oportunidad
para compartir los sentimientos con su compañero/a. No hay
que avergonzarse por pedir apoyo, sino convencernos de que compartir
el problema nos llevará más rápidamente a encontrar
una solución. Aunque el trastorno se produzca en un solo miembro
de la pareja, es importante asumir que las consecuencias las padecen
los dos
|