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PRECAUCIONES Y CONSEJOS BÁSICOS
Las disfunciones sexuales en los pacientes cardiopatas pueden mejorar
si se siguen una serie de consejos y recomendaciones:
Información. Recibir una información adecuada,
con el fin de eliminar los miedos y dudas que el enfermo pueda sentir
a la hora de retomar con naturalidad su vida sexual tras haber padecido
un infarto.
Entrenamiento. Mejorar la capacidad funcional del paciente
por medio de un programa de ejercicios. Este trabajo está destinado
al aumento de la flexibilidad articular y la capacidad física
por encima de los valores mínimos requeridos para realizar
el coito.
Posturas. No existen variaciones significativas en función
de la posición adoptada. Sin embargo, algunos estudios han
encontrado que los gastos energéticos son superiores cuando
el hombre se sitúa encima, y es menor cuando la mujer ocupa
la posición superior. Otra postura a adoptar es la lateral,
sobre el lado derecho.
Relaciones extraconyugales. Las actividades sexuales en condiciones
atípicas suponen un cierto riesgo para las personas con problemas
de corazón. La novedad que supone la nueva pareja y un entorno
diferente son las causas principales del cambio de ritmo cardiaco.
El consumo de alcohol, habitual en estos casos, perjudica notablemente
el desarrollo de la actividad sexual.
Dónde. El entorno ha de ser cómodo y agradable.
El lugar más adecuado suele ser la habitación habitual,
aunque también se puede optar por otra estancia donde estemos
relajados y no haya temperaturas extremas de frío, calor o
humedad.
Cuándo. El mejor momento para realizar la actividad
sexual es aquel en el que el paciente está relajado y descansado.
Quizá la mejor hora sea por la mañana (tras una noche
en la que se haya dormido bien) o después de una siesta. No
es deseable realizar el coito tras una comida copiosa, haber ingerido
alcohol o realizado un ejercicio agotador.
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