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Inicio / Multimedia / Blog Impulso Vital / 10 estrategias antiinfarto (y II)
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En la anterior entrega se abordaron tres de las diez principales estrategias para prevenirlas. En este post encontrarás cuatro consejos más de la experta para evitar las enfermedades cardiovasculares, principal causa de muerte en España.

 

 

4. Mantenga los niveles de glucosa en sangre

La diabetes es también un importante factor de riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares. Lo es tanto porque influye sobre otros factores de riesgo, como la dislipemia o la hipertensión, como por su propio efecto dañino sobre las arterias. Eso hace que los diabéticos tengan más riesgo de sufrir un infarto agudo de miocardio y que, por tanto, tengan que ser muy estrictos con el control del azúcar y los factores de riesgo cardiovascular. La mayoría de los consejos para prevenir la diabetes son los mismos que para prevenir la hipertensión y las dislipemias: vigilar el peso, seguir la dieta mediterránea, no fumar ni beber alcohol, evitar los alimentos con azúcar añadido y hacer ejercicio.

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5. Haga ejercicio

El sedentarismo es común en muchas profesiones; este es el principal factor de riesgo para padecer obesidad y, a su vez, uno de los principales factores de riesgo cardiovascular, a la altura de patologías como la diabetes, la hipercolesterolemia o la hipertensión. Reducir el peso mediante la práctica habitual de ejercicio ayuda a reducir el colesterol LDL, los triglicéridos, mejora el control de la diabetes y de la hipertensión. Además, el ejercicio mejora la calidad de vida.

Lo ideal es realizar un ejercicio de intensidad moderada durante al menos 30 minutos diarios todos los días de la semana. Deben ser dinámicos y aeróbicos, como andar, correr, nadar o montar en bici. Las personas que no padecen enfermedades coronarias no tienen limitaciones para la práctica de ejercicio, pero siempre es recomendable realizarse un reconocimiento médico que incluya una valoración cardiovascular. Y para los mayores de 40 años con factores de riesgo cardiovascular también es recomendable realizarse una prueba de esfuerzo.

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6. Controle el estrés

El estrés es otro factor de riesgo que favorece la aparición de enfermedades cardiovasculares, aunque no existe unanimidad en la valoración de su importancia, entre otros motivos, porque, a diferencia de otros factores de riesgo, es difícil cuantificarlo. El estrés está considerado un factor de riesgo cardiovascular 'menor', aunque está claro que en situaciones con una alta carga de tensión aumenta la liberación de adrenalina y otras catecolaminas que pueden ser el desencadenante de un infarto agudo de miocardio.

Para reducir los niveles de estrés, lo recomendable es llevar un estilo de vida más saludable y evitar las situaciones con una alta tensión, aunque en la coyuntura actual es más fácil decirlo que conseguirlo. Si tiene un alto nivel de estrés, trate de manejarlo adecuadamente; desgraciadamente, en su entorno laboral o familiar van a seguir existiendo situaciones estresantes y lo que debe aprender es a convivir con ellas. Pero si no se ve capaz de hacerlo solo, pida ayuda para aprender técnicas de manejo del estrés y de relajación.

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7. Evite el exceso de peso

El sobrepeso y la obesidad corporal son una plaga que, en los últimos años, está contribuyendo a que factores de riesgo cardiovascular como las dislipemias, la hipertensión o la diabetes se disparen. El índice comúnmente aceptado para determinar la obesidad es el índice de masa corporal (IMC), que se obtiene dividiendo el peso por la estatura al cuadrado. El IMC ideal es de 20 a 25. Entre 25 y 30 es sobrepeso y más de 30, obesidad.

La obesidad abdominal, la temida barriga, también aumenta el riesgo cardiovascular. Cuando el perímetro abdominal es mayor de 94 cm en varones y de 80 en mujeres se recomienda vigilar el peso; y cuando es superior a 103 y 88 cm respectivamente, se impone una pérdida inmediata de peso.

Adelgazar, aunque solo sea un 5 por ciento del peso basal, mejora los trastornos de los lípidos y afecta favorablemente a otros factores de riesgo cardiovascular. Y para perder peso no hay milagros: todo consiste en reducir la ingesta de calorías y aumentar el gasto energético con ejercicio físico de intensidad moderada.

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Haz clic en este enlace si aún no has leído la primera parte del artículo

Autor

petra-sanzzDra. Petra Sanz Mayordomo

Cardióloga. Hospital Rey Juan Carlos, Móstoles (Madrid).

Artículo publicado originalmente en el número 107 de la revista 'Salud & Corazón'.

 

 

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