El fútbol es uno de los deportes que pueden considerarse de riesgo para los pacientes cardiópatas. Existen varias circunstancias que pueden incrementar la intensidad de las respuestas cardiovasculares durante su práctica. La carrera de velocidad, la necesidad de subir a atacar y bajar a defender, el contacto con los rivales, y la necesidad de controlar el balón durante la carrera aumentando el esfuerzo de coordinación muscular, hacen que este deporte tenga que tomarse con precaución para todos aquellos que han sufrido alguna patología de su sistema cardiovascular. El médico debe valorar la situación individual del deportista antes de recomendar su práctica. Toma en cuenta lo siguiente:


















