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Inicio / Multimedia / Blog Impulso Vital / 10 estrategias antiinfarto (y III)
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enfermo

En esta última entrega abordamos tres recomendaciones más para evitar las enfermedades cardiovasculares, primera causa de muerte de España. Consejos que están relacionados con la herencia, la importancia del tratamiento farmacológico y la edad. ¡Toma nota!

 

 

7. Cuide su herencia

Desde los años sesenta del siglo pasado se sabe que el infarto de miocardio y, en general, todas las enfermedades provocadas por aterosclerosis, tienen un componente hereditario importante; el riesgo de padecer un infarto es mayor si se tiene un pariente afectado de enfermedad coronaria en una edad temprana. Por ejemplo, si a su padre o a un hermano le diagnosticaron una patología coronaria antes de los 55 años o si a su madre o a una hermana se le reveló antes de los 65 años, el riesgo aumenta hasta cinco veces. Aunque los antecedentes familiares de

enfermedad coronaria precoz son factores de riesgo, eso no quiere decir que uno vaya a sufrirla. El control de los otros factores de riesgo puede, a menudo, disminuir la influencia genética y prevenir la enfermedad coronaria, incluso en personas de edad avanzada.

Si usted tiene antecedentes familiares de cardiopatía isquémica precoz, ya que este es un factor de riesgo no modificable, lo recomendable es que conozca y cuide si tiene otros factores de riesgo cardiovascular; es decir, tiene que tomarse la tensión arterial para descartar hipertensión y realizarse análisis de sangre para valorar los niveles de colesterol, triglicéridos y de glucosa. Y vigilarlo de la mano de su médico. Y por supuesto, como siempre, evitar el tabaco, la obesidad y el sedentarismo.

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8. Tome lo que le receten

Si toma alguna medicación para el control de sus factores de riesgo cardiovascular, no deje de hacerlo sin consultar antes a su médico. No abandone las pastillas para la tensión porque usted vea que hace mucho tiempo que su tensión es normal, ni haga caso a los que digan que su tensión es demasiado baja o que está 'descompensada'. Suspender la medicación puede provocar un aumento brusco de la tensión arterial y causar una crisis hipertensiva grave.

Tampoco deje de tomar los medicamentos para bajar el colesterol aunque se encuentre bien; el colesterol elevado 'no duele', pero sí favorece la obstrucción de las arterias y, en definitiva, aumenta el riesgo de infarto. Estos fármacos, al bajar los niveles de colesterol, previenen el infarto.

Si usted es diabético, toma pastillas o se pone insulina, controle los niveles de glucosa en sangre y siga las recomendaciones de su médico sobre el número de pastillas que debe tomar al día y/o la dosis de insulina que necesita. Si deja de tomar la medicación puede provocar una descompensación diabética y si se pone más insulina o toma más pastillas de las precisas puede tener una hipoglucemia.

En los pacientes que han tenido una enfermedad cardiovascular, se recomienda tomar antiagregantes plaquetarios (generalmente, dosis bajas de aspirina) para prevenir la formación de trombos en las arterias. Si usted ha tenido un infarto, debe tomar la aspirina a dosis bajas de forma indefinida, tal como le recomendó su médico, salvo que la tenga contraindicada. Los pacientes sin enfermedad cardiovascular no deben tomar ácido acetilsalicílico para prevenir los trombos, pues aumenta el riesgo de sangrados graves.

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10. Y, a partir de los 45, sea aún más cauto

Como la aterosclerosis es una enfermedad degenerativa, la enfermedad coronaria es más frecuente en personas a partir de una cierta edad, siendo la primera causa de muerte en los varones mayores de 45 años y en las mujeres mayores de 65 años. La edad es otro factor de riesgo cardiovascular que no es modificable; por este motivo, los varones a partir de los 45 años y las mujeres a partir de los 55 años deben cuidarse más. Aunque las medidas de prevención se deben iniciar desde las edades tempranas de la vida, si usted es un varón de más de 45 años o una mujer de más de 55 años, tiene que reforzar los cuidados de prevención todavía más. Tiene que evitar el sobrepeso, el tabaquismo, debe incluir el ejercicio físico en su actividad diaria, haga una dieta saludable (se aconseja la dieta mediterránea) y pida a su médico que le analice sus niveles de colesterol, glucosa y tensión arterial. Si alguno de estos factores de riesgo cardiovascular están alterados, tiene que controlarlos estrictamente, porque sabe que está en una edad muy difícil y que el riesgo de infarto se dispara con los años.

Entra en este enlace si aún no has leído la parte I del artículo 

Entra en este enlace si aún no has leñido la parte II del artículo

Autor

petra-sanzzDra. Petra Sanz Mayordomo

Cardióloga. Hospital Rey Juan Carlos, Móstoles (Madrid).

Artículo publicado originalmente en el número 107 de la revista 'Salud & Corazón'.

 

 

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