Las fabes con almejas son un típico plato asturiano sencillo en su elaboración y con muy sabroso resultado. Receta con alto aporte energético y de hidratos de carbono, ideal para combatir el frío. Todas las personas pueden disfrutar de este exquisito plato.
Ingredientes:
350 g de fabes; 1 cebolla; ½ kg de almejas; caldo de verduras o de pescado; sal; perejil; aceite de oliva; harina.
Elaboración:
Lo primero es dejar las fabes en remojo la noche anterior a la preparación.
Partir la cebolla por la mitad y picar una de las dos mitades.
Echar aceite de oliva en una cazuela y sofreír la mitad entera de cebolla y la mitad picada.
Agregar las fabes y sazonar.
Cubrir con el caldo.
Cocer a fuego lento durante 1 hora y media.
Apartar una parte de las fabes y triturarlas.
Saltear las almejas con un poco de aceite y perejil.
Agregar una cucharada de harina para ligar.
Añadir las fabes trituradas y las almejas al resto de la cazuela.
Servir.
Valor nutricional
Energía 469 kcal
Proteínas 31 g 27%
Hidratos de carbono 58 g 49%
Grasas totales 12,6 g 24%
Saturados 1,4 g 4%
Monoinsaturados 7,2 g 15%
Poliinsaturados 0,9 g 3%
Colesterol 62,5 mg
Fibra 6,4 g
Sodio 37,3 mg
¿Puedo comerlo si tengo…?
Colesterol alto
Obesidad
Diabetes
Hipertensión
Triglicéridos altos
Recomendado. Es una receta absolutamente apta para tu estado de saludo ¡Disfrútala!
Ocasionalmente. Ten cuidado con este plato sólo puedes tomarlo de forma esporádica
Desaconsejado. No debes comerlo. Contiene ingredientes contraindicados a tu factor de riesgo.
Consejos del Experto
Nuestro equipo de expertos en nutrición realiza comentarios a la receta, aporta sus recomendaciones y hace una valoración concreta para personas con diferente factor de riesgo.
María Garriga, nutricionista Este plato típico de Asturias tiene una muy buena distribución de nutrientes. Es un plato muy completo, que acompañado de una ensalada ligera y fruta en el postre, cubre las necesidades nutritivas de una comida. Se puede preparar durante todo el año. En caso de hipertensión reducir la sal y sustituir por especias. Preparar el caldo casero, y evitar el caldo concentrado en cubitos que es rico en sal.